"...y brotes verdes"
Tocado; esa palabra que tanto incomoda al contrario en el juego de los barquitos, viene al pelo, en tiempos de “contienda” política, cuando no cesa de anochecer en el desolador paisaje de la crisis, pese a los sin credibilidad, esfuerzos, por enmascararla en los foros, círculos y “patrocinadores” de la negación. Tocado, es el término o palabra oportuna, quizás para situar al actual gobierno de los brotes marchitos.
Difícil que crezca algo, cuando la simiente carece de vitalidad y fuerza germinativa. Si en el semillero no se hacen coincidir los elementos y factores idóneos para una perfecta germinación, malamente puede salir el plantón que origine los brotes dotados de la vitalidad suficiente para que aflore un “fruto” jugoso, rico en vitaminas y de condiciones de existencia saludables y óptimas para justificar su presencia en el “mercado”.
Tocado, si, todo apunta a que el gobierno de los falsos brotes verdes, está tocado. Las posibilidades de eludir bombardeos en el terreno de las coordenadas de juego, cada vez le son más adversas y menos susceptibles de estrategias. La “munición”, parece irsele agotando a paso de galope a un gobierno incapaz de achicar aguas, incluso allí dónde creía tener salvaguardado el fondo de “bodega”. Cuando se empieza nuevamente a remover cienos y a buscar indicios de cenaguera en “otros”, no siendo ese su principal cometido en este terreno de crisis, desempleo y descalabros económicos, todo apunta a que las luces de emergencia empiezan a encenderse en el “imperio del poder”, quizás porque el tal “imperio”, no era ni sólido ni de cimientos estables.
Como en todo juego de estrategia, esta, hay que saber salvaguardarla y dosificarla en su uso a lo largo de la partida, los deslices, la imprudencia, la falta de orden y el escaso tacto son malos aliados para conseguir un resultado de triunfo. Las “guerras” se ganan batalla a batalla, querer vivir de “un” triunfo, es, además de arriesgar a la “tropa”, poner en serio peligro el “castillo”...
Por otro lado, de los efímeros por inexistentes, “brotes verdes”, debería estar muy atento al mimo y cuidados de las plantas para sementera el partido principal de la oposición, independientemente de estar atento a caricias y arrumacos que provenientes de otros grupos o formaciones, pueden ser semillas de sensatez, sin por ello no estar influidas por espantadas y “desencanto”.
De cualquier forma, “quien” a todas luces está tocado, lo está y, todo parece apuntar a que la rapidez de naufragio es más clara que dudosa, anda en una lucha contra un temporal de componentes altamente incómodos, empezando a poner en evidencia la fragilidad de un patrón cuya carta de navegación parece haber vaciado los argumentos.
Es así que, la “partida de barcos”, deja patente por donde van los tiros. Los apuntes de los movimientos 9 – M (2008), y 7 – J (2009) , indican respectivamente, tocado con “impacto leve” -no por ello carente de indicios de aviso- y tocado, nuevamente; pero esta vez, impactado de lleno...
El escenario es claramente contrario al verdor de los brotes verdes que marchitados sin asomar, parece han optado por invertirse hacia la raíz para tapar el rubor de su presencia. (Nitomarco)
Tocado; esa palabra que tanto incomoda al contrario en el juego de los barquitos, viene al pelo, en tiempos de “contienda” política, cuando no cesa de anochecer en el desolador paisaje de la crisis, pese a los sin credibilidad, esfuerzos, por enmascararla en los foros, círculos y “patrocinadores” de la negación. Tocado, es el término o palabra oportuna, quizás para situar al actual gobierno de los brotes marchitos.
Difícil que crezca algo, cuando la simiente carece de vitalidad y fuerza germinativa. Si en el semillero no se hacen coincidir los elementos y factores idóneos para una perfecta germinación, malamente puede salir el plantón que origine los brotes dotados de la vitalidad suficiente para que aflore un “fruto” jugoso, rico en vitaminas y de condiciones de existencia saludables y óptimas para justificar su presencia en el “mercado”.
Tocado, si, todo apunta a que el gobierno de los falsos brotes verdes, está tocado. Las posibilidades de eludir bombardeos en el terreno de las coordenadas de juego, cada vez le son más adversas y menos susceptibles de estrategias. La “munición”, parece irsele agotando a paso de galope a un gobierno incapaz de achicar aguas, incluso allí dónde creía tener salvaguardado el fondo de “bodega”. Cuando se empieza nuevamente a remover cienos y a buscar indicios de cenaguera en “otros”, no siendo ese su principal cometido en este terreno de crisis, desempleo y descalabros económicos, todo apunta a que las luces de emergencia empiezan a encenderse en el “imperio del poder”, quizás porque el tal “imperio”, no era ni sólido ni de cimientos estables.
Como en todo juego de estrategia, esta, hay que saber salvaguardarla y dosificarla en su uso a lo largo de la partida, los deslices, la imprudencia, la falta de orden y el escaso tacto son malos aliados para conseguir un resultado de triunfo. Las “guerras” se ganan batalla a batalla, querer vivir de “un” triunfo, es, además de arriesgar a la “tropa”, poner en serio peligro el “castillo”...
Por otro lado, de los efímeros por inexistentes, “brotes verdes”, debería estar muy atento al mimo y cuidados de las plantas para sementera el partido principal de la oposición, independientemente de estar atento a caricias y arrumacos que provenientes de otros grupos o formaciones, pueden ser semillas de sensatez, sin por ello no estar influidas por espantadas y “desencanto”.
De cualquier forma, “quien” a todas luces está tocado, lo está y, todo parece apuntar a que la rapidez de naufragio es más clara que dudosa, anda en una lucha contra un temporal de componentes altamente incómodos, empezando a poner en evidencia la fragilidad de un patrón cuya carta de navegación parece haber vaciado los argumentos.
Es así que, la “partida de barcos”, deja patente por donde van los tiros. Los apuntes de los movimientos 9 – M (2008), y 7 – J (2009) , indican respectivamente, tocado con “impacto leve” -no por ello carente de indicios de aviso- y tocado, nuevamente; pero esta vez, impactado de lleno...
El escenario es claramente contrario al verdor de los brotes verdes que marchitados sin asomar, parece han optado por invertirse hacia la raíz para tapar el rubor de su presencia. (Nitomarco)








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