7 de septiembre de 2009

"... hablar de nada."
Si es que aunque no se quiera hablar de Zapatero, hay que hacerlo, da pié para ello, tal es su “frágil memoria”, que aunque no se quiera no hay más remedio, ya no se sabe si es que se cree sus propias “ocurrencias”, o es que le gusta repetírselas, tal es el cúmulo de atropellos dialéctico-mitinero que una de dos, o su afán por ser presidente era para exhibir sus “dotes” de declamación, o para dar lección de como hablar de poco sin decir nada, o como hablar de nada. Para muestra un botón, a las puertas de lo que vienen llamando nuevo curso político, camisa remangada en plena faena populista, dando puntadas de hilván, regala oídos, a pleno pulmón, pensiones en mano, derrochando generosidad y al tiempo sin tan siquiera ruborizarse pidiendo apoyo , ayuda y consenso al principal partido de la oposición para no quedar como culpable, después de haber estado zafando una crisis que ahora no sabiendo como comérsela la califica de grave, gravísima, dura, durísima; esto se llama diplomaticamente, “rostro”, ...¡no hay más ciego, que el que no quiere ver!
¡Claro está!, ahora estamos en crisis, ¡claro que sí!, pero no en crisis a secas, no, sino en la más grande crisis no sólo económica y social, también política, pues inherente a ello va la pérdida de norte y horizonte de un país desgobernado por el hacer de un gobierno más preocupado por permanecer en el poder, por maquillar su imagen de “progresista” -parece ser, o lo parece-, que por poder aliviar y enderezar al país de la negada crisis -para lo que es evidente hay que tener recursos, y no precisamente de liquidez-.
...Quizás “hoy”, pudiera estarse cerniendo el ocaso de un gobierno equivocado, sin “botiquín de emergencia” que contra viento y marea lucha por mantenerse a flote en un “bote” de incipiente y defectuosa línea de flotación...; y mientras la crisis, dura y dura... (Nitomarco)