11 de septiembre de 2009

Si llueve como si arrecia.


Ni España, ni los españoles merecen el tartamudeo de incoherencias, medias y “no verdades” enteras que Zapatero se empeña por activa y por pasiva, en convertir en verdades. No las puede convertir, primero por que no son verdades, segundo porque no tiene verdades y tercero porque son mentiras. ¿Cómo puede mantener, y con él ¿su equipo?, lo que todo el mundo niega...?; de todos lados le avisan que está perdido en sus políticas económicas, pues de igual modo le dicen que es una pura improvisación, incluso que carece de dichas políticas lo que viene a significar que su hoja de ruta de la crisis está en blanco, no tiene contenido, va de la ceca a la meca sin letra, ni convicción categórica..., ¿cómo si todos los grupos parlamentarios, excepto el suyo, evidente y obvio, coinciden en esa carencia de contenidos en la hoja de ruta económica, él, Zapatero, sigue negando la mayor?; ¿cómo nadie, aparentemente, de su entorno político más próximo y/o más avezado en funcionamientos de gobierno no le abren los ojos ante crítica realidad tan evidente?. Es, o resulta inaudito que donde todo el mundo le insiste en su “torpeza” económica aderezada con todo tipo de ingredientes de error, improvisación, escasez de improntas y empecinada negación, frente a esta devastadorara ola de pérdida de poder adquisitivo de las familias, destrucción masiva de empleo, incredulidad empresarial, perdida de credibilidad en los mercados nacionales e internacionales, es inaudito y hasta ruborizante que el presidente siga insistiendo en que lo peor de la recesión ya ha tocado fondo y, contradicción, queda por delante una gravísima crisis, ...¡ahora!.
Pues, todo apunta a que está, Zapatero, metido en un largo, y delicado, muy delicado túnel, del que no sabe salir porque su recurso de gasto a “tutiplem” se ha acabado, se ha secado el pozo, ahora le toca tirar de impuestos, de esos que nunca iba ni permitiría subir porque no consentiría nunca que la crisis, negada, la pagaran “los de siempre”, ...manera de mentir.
...Pero no está en crisis el estado económico de los bolsillos de los ciudadanos sólo, no, está en crisis la educación, los valores, la seguridad, la política, los sindicatos, y hasta el gobierno, aunque a este último le da todo igual, si llueve, como si arrecia; sonrisita y a la espalda... De tal guisa, es donde debieran tomar parte la oposición, y grupos que opositan “cuando les viene bien” o interesa medrar un beneficio, se insiste, es dónde deben decir al ejecutivo , hasta aquí hemos “llega'o”, las mentiras por su nombre, las tomaduras de pelo por el suyo, los “cambalaches” sindicales y de gobierno, a dúo, por el suyo, deben decir ya no más marketing, ya no más populismo, ya está bien de engaños y guiños. Todos los grupos , sin desmerecer a nadie ni a ninguno, todos los de “fuerza parlamentaria”, es ahí donde deben ponerle las pilas a un gobierno que, todo apunta y todo el mundo lo dice, no es que esté perdido, es que no sabe ni por donde le vienen, ni por donde tirar; bueno, “tirar...”, si sabe; ante la abundante improvisación y sus funestos resultados, es ahí donde los grupos no gobernantes, pero si con responsabilidad de árbitros, en vez de lanzar bolitas o pelotas al tejado en comparecencias puntuales, deben hacer valer su papel y tomar las riendas para marcar las pautas y directrices al gobierno descarriado. Suspenso, pues, al gobierno, suspenso muy bajo; pero suspenso al arco parlamentario no gobernante, desde el principal partido de la oposición hasta los grupos con menos “cuello” representativo, porque no reconducen y encarrilan con firme responsabilidad los desaciertos de un gobierno perdido en la “jungla del desarrollo”. (Nitomarco)